Liberar al mundo de las guerras es un paso esencial para erradicar el hambre, aseguró hoy el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

"La paz y el fin de los conflictos son fundamentales en la lucha contra el hambre, que es el objetivo constante de la FAO", señala Graziano da Silva en un comunicado con motivo del Día Internacional de la Paz.

La fecha del 21 de septiembre fue acordada por las Naciones Unidas en 1982. La paz también figura explícitamente en el Objetivo 16 de la Agenda para el Desarrollo Sostenible. La paz mundial será además el tema de una reunión plenaria de alto nivel el próximo lunes 24 de septiembre coincidiendo con el inicio de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2 exige a su vez la erradicación del hambre para el año 2030. El número de personas hambrientas en el mundo ha estado creciendo en los últimos años, según los informes de la FAO. "El conflicto y la inestabilidad se encuentran entre las principales causas", señala Graziano da Silva, añadiendo que el 60 por ciento de las víctimas del hambre viven en países afectados por guerras o conflictos civiles.

"La evidencia es clara: si el conflicto se incrementa, el hambre aumenta. La relación es directa".

La FAO está redoblando sus esfuerzos para contribuir a mantener y consolidar la paz, en especial a través de programas diseñados para fomentar la cohesión social, proteger y fortalecer los medios de subsistencia y apoyar la recuperación, reconstrucción y el desarrollo rural para generar ciclos que se refuercen mutuamente, según Graziano da Silva. La agricultura puede ser un motor de estabilización y recuperación para las personas que viven en contextos frágiles, añade.

"Estoy convencido de que nuestros esfuerzos para salvar tanto vidas como medios de subsistencia, fomentando la resiliencia a largo plazo, son contribuciones importantes para la paz y la estabilidad en los países, las regiones y en el mundo", dice, añadiendo que la paz no solo es una condición previa para la seguridad alimentaria, sino que la agricultura y la seguridad alimentaria pueden por su parte contribuir a la paz.

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